Esperar sentado…

Obama cuenta en su libro La Audacia de la Esperanza que cuando llegó a Chicago para trabajar como asistente social, le explicaron cómo funcionaba el sistema para los ciudadanos sin recursos. En resumidas cuentas debían esperar: cheap jerseys “esperar para ver al asistente social, esperar frente al mostrador donde canjeaban en metálico el cheque de la ayuda social, y vuelta a esperar en la parada del autobús que les llevaría al supermercado más próximo, a unos ocho kilómetros de distancia, sólo para comprar pañales en oferta”.
Eso no solo ocurre en Estados Unidos claro. Sin ir más lejos en mi pueblo, trescientas personas esperan hace dos años las ayudas que les corresponden por la ley de dependencia. Muchas hacen cola para recibir su subsidio de desempleo y todos aguardamos más inversiones en el sistema de educación pública. En sanidad, miles engrosan las listas de espera durante casi un año para poder acudir, por ejemplo, al dermatólogo. Hay que tener en cuenta que uno de cada tres tumores de melanoma son de crecimiento rápido y pueden llegar a ser muy peligrosos en solo cuatro meses. Por tanto, hagan cálculos de cuanto desamparado se ha quedado por el camino esperando.
Alguno pensará que la culpa de todo cheap jerseys la tiene el gobierno central. Otro, que el malo de la película es el gobierno autonómico. Muchos se lo atribuyen al estado de las autonomías en donde reina la descoordinación porque se ha convertido en un ingobernable reino de Taifas en el que cada “califa” impone su mando.
En realidad, la razón última de toda esta injusticia no se puede achacar a una sola causa porque, salvo honrosas excepciones, en el mundo entero el problema siempre ha sido el mismo: Los pobres, gobierne quién gobierne, siempre tienen que esperar . La política no debería tener otra razón de ser que la de poder cambiar estas injusticias endémicas .

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C_Punset

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