¡Que otros lo paguen!

Publicado originalmente en ABC, el 13 de octubre de 2010

Ante el galopante déficit español el Gobierno ha recortado gastos con cargo a funcionarios, jubilados y parados. Miraron las distintas partidas presupuestarias y pensaron, qué idea tan genial, ¡que paguen ellos la deuda!

No se les ocurrió reducir las partidas presupuestarias de los partidos políticos, que financiamos entre todos nosotros. Da igual que el Estado se gastara 10 millones de euros en 1978 y 220 millones en la actualidad.

No importa tampoco que no adelgacen las partidas de sindicatos y patronal que chupan del bote común más de 300 millones anuales. Para qué pensar en las Diputaciones Provinciales. Total, a nadie le importa que la de Valencia disponga de un presupuesto anual de 500 millones de euros. Administraciones públicas prescindibles donde las haya, cuyas funciones podrían ser perfectamente asumidas por las Comunidades Autónomas al igual que se hace en las comunidades uniprovinciales.

Tampoco convenía recortar de las televisiones autonómicas a pesar de tener un presupuesto millonario. El presupuesto global de estas TV para 2010 es de 1.862 millones de euros. Congelando las pensiones el Gobierno prevé ahorrarse 1.530 millones. Las autonómicas acumulan más de 10.000 trabajadores fijos, frente a los 700 de las cadenas privadas. Eso sin entrar a valorar el hecho de que en la mayor parte de las Comunidades son utilizadas como un corralito de propaganda de los gobiernos de turno.

Los partidos políticos son unas instituciones endogámicas que apuntalan su supervivencia sobre la base de tres factores: Que todos nosotros paguemos sus ingentes gastos de funcionamiento ordinario; que todos nosotros paguemos las instituciones que ellos necesitan para alimentar a su manada de fieles; que todos nosotros paguemos los medios de comunicación que difunden las noticias que a ellos les interesan. En fin, que se les ha visto el plumero.

About the author

C_Punset

Copyright © 2019 All Rights Reserved - Powered by La web lúcida